Urbanización

Ciudades abrasadoras: lecciones de adaptación al calor extremo

Brenna Goth8/7/2026

Las ciudades de todo el mundo se están calentando. Las olas de calor son cada vez más frecuentes e intensas, y más de 100 ciudades ya experimentan temperaturas superiores a 50°C durante cinco o más días al año. Este aumento de los episodios de calor extremo viene acompañado de riesgos reales para la salud humana y la productividad económica, pero también encierran la oportunidad de replantearse el papel del diseño urbano.

Las zonas urbanas suelen ser más calurosas que sus entornos rurales debido al efecto isla de calor, en el cual la reducción de las superficies de vegetación y agua contribuye al aumento de las temperaturas. Los residentes de bajos ingresos, las personas que trabajan al aire libre y los jóvenes y ancianos son especialmente vulnerables a los riesgos para la salud derivados de la exposición al calor. Casi medio millón de personas mueren cada año por causas relacionadas con la canícula.

Por eso es crucial que las ciudades adapten su diseño e infraestructura para mejorar la seguridad y la resiliencia de sus habitantes frente al calor. En las ciudades donde este ha formado parte durante mucho tiempo de la vida diaria ya se están implementando estrategias tanto a corto como a largo plazo.

Las decisiones de urbanismo relacionadas con las carreteras, el asfalto, la sombra, los árboles y el agua pueden influir en las temperaturas. Las ciudades pueden centrarse en infraestructuras "verdes" o "azules" que aprovechen la naturaleza para gestionar el cambio climático. Pero también las infraestructuras "grises", las construidas por el ser humano, pueden contribuir a la refrigeración. Otras ciudades están priorizando estrategias de educación y concienciación sobre los peligros del calor. En conjunto, estas intervenciones ofrecen valiosas lecciones para otras áreas que ya consideran su futuro climático.

Phoenix, EE. UU.: La sombra como infraestructura

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Phoenix es la gran ciudad más calurosa de Estados Unidos, con temperaturas diurnas que suelen superar los 43°C en verano. Los líderes de la ciudad están recurriendo a la sombra como una estrategia para hacer frente al calor extremo. El esfuerzo, en parte, ayuda a reemplazar un dosel arbóreo que ha ido disminuyendo con los años

Un plan llamado "Shade Phoenix" se centra en el uso de árboles y estructuras de sombra para proporcionar refugio climático. La iniciativa contempla plantar 27.000 nuevos árboles y añadir 550 estructuras de sombra. La ciudad también colabora con artistas locales en estructuras que ensombrecen las aceras para peatones y también funcionan como exposiciones de arte públicas. La mayoría de las inversiones se centran en comunidades de ingresos bajos y medios.

La sombra es una herramienta muy poderosa contra el calor: reduce la temperatura del aire, protege a las personas del estrés térmico y salvaguarda la infraestructura urbana de la exposición constante al sol.

Daca, Bangladés: Enfriar los tejados beneficia a los edificios

Los asentamientos no regulados en Daca que utilizan tejados de chapa ondulada son especialmente vulnerables al calor. Una población densa y la falta de espacios verdes agravan los riesgos en la capital de Bangladés.

Los llamados "techos refrescantes" mostraron potencial para reducir las temperaturas interiores durante un estudio piloto en la ciudad. Los tejados de edificios como escuelas y complejos residenciales fueron pintados con pintura reflectante para reducir la absorción de la luz solar.

Estos tejados redujeron la temperatura del aire interior en casi 8°C durante el pico de calor, según los resultados del estudio. También mantenían las temperaturas interiores más bajas que las exteriores, algo que no ocurría antes.

Los techos refrescantes tienen aplicaciones generalizadas en ciudades calurosas para reducir las facturas de energía y aumentar el confort. Los investigadores señalan que la intervención es rentable y escalable.

Atenas, Grecia: La información ayuda a la preparación

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Atenas fue la primera ciudad europea en nombrar a un ‘director de calor’ para hacer frente a las olas de calor y el aumento de las temperaturas. Se espera que el número de días de ola de calor en la ciudad se duplique para 2050, por lo que la capital griega ha centrado su atención en la concienciación y la preparación.

Atenas categoriza las olas de calor según su riesgo. Las alertas advierten a las personas y a los servicios municipales que se preparen, especialmente a quienes trabajan con comunidades vulnerables. Una aplicación también ofrece a los ciudadanos información y recursos en tiempo real sobre el calor, incluyendo lugares donde pueden ir para mantenerse frescos. La ciudad anima a la gente a quedarse en casa durante las horas más calurosas del día y ofrece otros consejos para gestionar el calor.

Parte de la estrategia de la ciudad es concienciar sobre que las olas de calor son mortales, aunque la gente a menudo subestima los riesgos. Grupos internacionales abogan por una mayor educación sobre los riesgos de las altas temperaturas, ya que las olas de calor están aumentando. Estrategias a priori sencillas, como mantenerse hidratado, pueden ayudar a salvar vidas.

Medellín, Colombia: Corredores verdes

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Conocida como la "Ciudad de la Primavera Eterna", Medellín puede que no sea la ciudad más calurosa de Colombia, pero décadas de desarrollo urbano han provocado un empeoramiento del efecto isla de calor urbana y un aumento de la contaminación del aire. Los líderes de la ciudad respondieron actuando contra el aumento de temperaturas.

La ciudad creó decenas de espacios interconectados llenos de miles de árboles y pequeñas plantas, conocidos como corredores verdes. El esfuerzo incluyó la formación de residentes desfavorecidos como jardineros y cuidadores.

Así, transformaron carreteras y vías fluviales en una red de espacios que reducen el ruido y la contaminación. Desde entonces, Medellín ha observado una caída de 2°C en las temperaturas máximas. La iniciativa puede verse como un modelo de uso de la naturaleza para abordar el calor y reducir los impactos de la urbanización.

Freetown, Sierra Leona: Plantando árboles por millones

En Freetown hace calor todo el año y, de hecho, se espera que haga más calor. El estrés térmico supone un riesgo para la economía de la ciudad, ya que la gente suele trabajar en el exterior y en empleos que requieren mucho esfuerzo. Y la capital de Sierra Leona está recurriendo a los árboles como solución sostenible.

La campaña "Freetown the Treetown" pretende añadir 5 millones de árboles a la ciudad para 2030. Esta iniciativa de reforestación es impulsada por la comunidad e incluye la participación de los residentes en el cultivo y la siembra, creando así empleos locales en el proceso. Freetown está plantando árboles estratégicamente para reducir el estrés térmico, con un fuerte enfoque en carreteras, escuelas y viviendas. El proyecto también incluye un componente digital: cada árbol se etiqueta y se rastrea para recopilar datos y medir el progreso.

Los árboles han ofrecido durante mucho tiempo numerosas ventajas en zonas urbanas, como la reducción de la temperatura del aire y de la superficie, la sombra y la mejora de la calidad del aire. Freetown pone a prueba esos beneficios a gran escala colaborando con las comunidades locales y analizando los avances para reducir el riesgo climático.

Estrategias futuras

Las ciudades que se preparan para un futuro más caliente deben considerar una serie de estrategias para proteger a los residentes y planificar el futuro, desde intervenciones inmediatas hasta esfuerzos a largo plazo.

Advertir a los residentes sobre los peligros del calor y las olas de calor que se avecinan, tal y como se implementó en Atenas, es una herramienta eficaz para crear concienciación. Las iniciativas en Freetown y Medellín para reforzar el entorno natural ayudan a contrarrestar el efecto isla de calor urbana. Phoenix y Daca muestran las posibilidades de adaptar estructuras hechas por el hombre a la ahora de refrescar las temperaturas.

Combinar los beneficios de la naturaleza, la infraestructura y la educación pública puede mejorar la salud, la productividad y la calidad de vida en entornos urbanos.

Equipo editorial dormakaba

Brenna Goth

Brenna Goth

Brenna es periodista y editora, con más de una década de experiencia en el periodismo en Suiza y Estados Unidos. Su trabajo se centra en las políticas públicas y la sociedad. Anteriormente trabajó como reportera de plantilla para Bloomberg Government y la red USA TODAY.

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